Saltar al contenido

BarriosCrónicaRímac

El Rímac, el barrio de «Bajo el Puente» que inventó mucho de lo criollo

Al otro lado del río que le da nombre, el Rímac guarda la Alameda de los Descalzos, la Plaza de Acho y una tradición criolla que le dio canciones a toda Lima. Hoy es parte del Centro Histórico.

Por Redacción El Zarcillo

Ilustración: detalle de la portada collage de El Zarcillo de Lima.

Cruzar el río Rímac desde el Centro de Lima por el Puente de Piedra es entrar en un barrio que durante siglos fue «el otro lado». Por eso al Rímac se le llamó «Bajo el Puente». Fundado como distrito en 1920, su trazo es mucho más antiguo: el barrio colonial de San Lázaro creció allí desde el siglo XVI.

Lo que hay que ver

La Alameda de los Descalzos, un paseo del siglo XVII remodelado en el XIX con estatuas y rejas, lleva al Convento de los Descalzos, que conserva una colección de pintura colonial. Cerca está el Paseo de Aguas, construido en el siglo XVIII. La Plaza de Acho, inaugurada en 1766, es una de las plazas de toros más antiguas de América. Y sobre el cerro San Cristóbal, con su cruz, se tiene una de las vistas más completas de Lima.

Desde 1991 el Rímac forma parte del Centro Histórico de Lima que la Unesco inscribió como Patrimonio de la Humanidad.

El barrio criollo

El Rímac es uno de los distritos con más tradición criolla de la ciudad: de sus callejones y solares salieron músicos, compositores y jaranas que alimentaron el vals y la marinera limeña. La canción «La flor de la canela», de Chabuca Granda, evoca precisamente el puente, el río y la alameda de este barrio.

Entre sus calles conviven hoy casonas en recuperación, quintas populares, mercados y una vida de barrio que no se parece a la del Centro al otro lado del río. El suplemento Barrios le dedicará una entrega completa.

Sigue leyendo

Todas las historias